¿Melena de León y TDAH?

En principio entender que el TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad) no es “distraerse fácil” o un reel que se comparte entre amigos para hacer referencia a que perdemos la concentración rápidamente. Es un trastorno del neurodesarrollo que afecta a entre el 5% y el 7% de los niños y persiste en el 60–70% de los adultos, y está asociado a diferencias en:

  • atención sostenida,
  • control inhibitorio,
  • memoria de trabajo,
  • regulación dopaminérgica,
  • y función ejecutiva.

Hoy sabemos que muchas de estas funciones dependen de la capacidad del cerebro de crear, fortalecer y reorganizar conexiones neuronales: un fenómeno conocido como neuroplasticidad.

Ahí aparecen dos moléculas fundamentales, dos factores neurotróficos: NGF y BDNF.


Para entenderlo, primero hagamos un apartado de qué es esto, a qué se refiere:

Los factores neurotróficos son proteínas que ayudan a las neuronas a crecer, sobrevivir, repararse y comunicarse mejor entre sí.

“Neuro” = relacionado al sistema nervioso.
“Trófico” = nutrición, crecimiento o soporte.

De los más conocidos, están los que mencionabamos más arriba, el NGF (Nerve Growth Factor, factor de crecimiento nervioso) y el BDNF (Brain-Derived Neurotrophic Factor), muy asociado a memoria, aprendizaje y plasticidad cerebral.


Bien, seguimos.
Estos factores neurotróficos, como decíamos, participan en:

  • crecimiento neuronal,
  • supervivencia de neuronas,
  • plasticidad sináptica,
  • aprendizaje,
  • y memoria de trabajo.

Diversos estudios encontraron alteraciones en BDNF y neuroplasticidad en personas con TDAH.

Y acá aparece el interés científico por la Melena de León.

Hericium Erinaceus (la melena) es uno de los pocos compuestos naturales que mostró capacidad de estimular NGF y modular procesos relacionados con neuroplasticidad en investigación experimental.

La gran pregunta es: ¿esa modulación puede traducirse en mejoras reales sobre atención y función ejecutiva?

 

La ciencia todavía está intentando responderlo.



CONCENTRATE Y SEGUÍ LEYENDO



Lo que la ciencia mostró hasta ahora, la evidencia

1 - Mejora de función ejecutiva e inhibición de respuesta

Un ensayo clínico doble ciego (esos a los que a una mitad se les da placebo y a la otra mitad lo que efectivamente van a testear), en adultos jóvenes sanos, encontró mejoras significativas en el test de Stroop luego de una dosis aguda de extracto de Melena de León. 

El test de Stroop mide la capacidad de frenar respuestas automáticas e interferencias cognitivas (inhibición de respuesta).

Esta es una de las funciones más comprometidas en el TDAH.


2 - Atención y memoria de trabajo

Un ensayo clínico reciente evaluó atención, memoria y velocidad de procesamiento mediante el test d2-R* y otras herramientas neurocognitivas.

Aunque los resultados completos todavía no fueron publicados, es uno de los primeros estudios diseñados específicamente para medir variables atencionales relacionadas con TDAH.

*El test d2 evalúa atención sostenida, precisión y velocidad de procesamiento.


3 - NGF y crecimiento neuronal

Las erinacinas y hericenonas presentes en H. Erinaceus (melena de león) demostraron estimular síntesis de NGF y crecimiento de neuritas en modelos celulares y animales.

Las neuritas son extensiones neuronales que luego forman conexiones sinápticas.

Más conexiones potenciales = mayor capacidad de procesamiento y adaptación neuronal.



4 - Aumento de BDNF y neuroplasticidad

El BDNF es uno de los factores neurotróficos más vinculados a:

  • memoria,
  • aprendizaje,
  • atención,
  • y plasticidad cerebral.

Algunos estudios encontraron aumentos en marcadores relacionados con BDNF tras suplementación con Melena de León.


5 - Estrés, ansiedad y regulación cognitiva

El TDAH presenta alta comorbilidad con:

  • ansiedad,
  • estrés crónico,
  • trastornos del sueño,
  • y desregulación emocional.

La Melena de León mostró efectos ansiolíticos y neuroprotectores preliminares en algunos ensayos clínicos y modelos experimentales.


Para poder afirmar que ayuda con el TDHA, necesitamos ensayos clínicos más grandes, estudios de largo plazo, biomarcadores consistentes, comparación entre extractos, y evidencia directa de cambios estructurales en humanos.

Entonces, con una mano en el corazón, funciona tomar melena si tengo TDHA?  

La respuesta honesta es: podría ayudarte con ciertos síntomas relacionados al TDAH, pero hoy no hay evidencia suficiente para afirmar que “funciona PARA el TDAH” como tratamiento clínico comprobado.

Algunas personas reportan mayor capacidad para la concentración sostenida, menos sensación de nebulosa que no va para ningún lado concreto, mejor arranque en respuestas cognitivas (respuestas al procesar la información). Otras personas no sienten mucho, sienten cambios muy sutiles o necesitan semanas para notar algo. 

Por otro lado, también hay que considerar que el TDAH es muy heterogéneo. Algunas personas tienen más impulsividad, otras más fatiga ejecutiva, otras ansiedad, otras hiperactividad, otras problemas de sueño. Entonces, no necesariamente impactaría igual en todos los perfiles.

Si alguien con TDAH quiere probarla, lo más razonable es verla como un complemento posible, no un reemplazo de tratamiento, y algo que probablemente funcione mejor junto con sueño, ejercicio, regulación dopaminérgica, terapia, hábitos, y manejo del estrés.

Y si la persona toma medicación para TDAH, lo ideal es consultarlo con un profesional antes de combinar cosas.


Vamosss, llegaste hasta acá, +10 por tu concentración! 




fuentes citadas